Biopolímeros: un riesgo silencioso que aún amenaza la salud

Biopolímeros: un riesgo silencioso que aún amenaza la salud

En los últimos años, los biopolímeros se han convertido en uno de los problemas más delicados y peligrosos dentro de la medicina estética y la cirugía corporal. Aunque su uso está prohibido y ampliamente desaconsejado por la comunidad médica, aún existen personas y falsos especialistas que los emplean, poniendo en riesgo la salud, la funcionalidad y la vida de miles de pacientes.

El peligro de los biopolímeros radica en que no son materiales biocompatibles ni seguros. Una vez dentro del cuerpo, pueden migrar, causar inflamación crónica, infecciones severas, necrosis, deformidades, dolor constante y complicaciones sistémicas que aparecen incluso años después de su aplicación. Lo más alarmante es que muchas personas fueron engañadas bajo promesas de resultados “rápidos, económicos y sin cirugía”, sin conocer las consecuencias a largo plazo.

En México, una de las especialistas que ha liderado esta conversación desde el ámbito médico, quirúrgico y educativo es la Dra. Denisse Hernández, cirujana plástica certificada y pionera en el diagnóstico y retiro de biopolímeros y sustancias modelantes

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Con más de 13 años de experiencia, certificada por el Consejo Mexicano de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva (CMCPER) y miembro activo de asociaciones nacionales e internacionales, la Dra. Hernández ha construido una trayectoria sólida enfocada en la cirugía corporal compleja y reconstructiva, atendiendo casos que otros especialistas no toman por su alto nivel de dificultad.

Desde Centro DHE – Cirugía Plástica Especializada©, ha desarrollado un enfoque integral que combina innovación quirúrgica, respaldo científico y seguridad del paciente, convirtiéndose en un referente nacional para personas que buscan una solución real, ética y responsable tras haber sido afectadas por biopolímeros.

Además de su labor en quirófano, se ha posicionado como una voz activa de concientización, promoviendo la ética médica, el respaldo científico y la importancia de no normalizar prácticas peligrosas dentro de la estética. Su mensaje es claro: no todo procedimiento estético es seguro, y no todos los “doctores” están capacitados para realizarlo.

Hablar de biopolímeros no es generar miedo, es prevenir, educar y proteger. Dar visibilidad a los riesgos y a los especialistas verdaderamente capacitados es una responsabilidad compartida entre médicos, medios y pacientes.

La Dra. Denisse Hernández representa hoy una figura clave para transmitir este mensaje con autoridad, empatía y conocimiento, recordándonos que la cirugía plástica segura comienza siempre con información correcta y profesionales certificados.